Dije de plata .925 con forma de dado, evocando los juegos de azar y la emoción inherente al riesgo. Al lanzarlo ofrece un resultado aleatorio, calculado con probabilidad uniforme entre sus caras, convertido en un instante decisivo. Ese resultado se atribuye a la suerte y al carácter impredecible del momento, cargando la pieza de misterio y significado cada vez que rueda.
Dije de plata .925 con forma de dado, evocando los juegos de azar y la emoción inherente al riesgo. Al lanzarlo ofrece un resultado aleatorio, calculado con probabilidad uniforme entre sus caras, convertido en un instante decisivo. Ese resultado se atribuye a la suerte y al carácter impredecible del momento, cargando la pieza de misterio y significado cada vez que rueda.